¿Qué es la inteligencia emocional?



1.¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA EMOCIONAL?

La inteligencia emocional combina estos dos estados de la mente, cognición y afecto, haciéndonos ver que ambas son inseparables y actúan de forma conjunta en nuestra vida.


“La inteligencia emocional es la habilidad para percibir, valorar y expresar emociones con exactitud, la habilidad para acceder y/o generar sentimientos que faciliten el pensamiento; la habilidad para comprender emociones y el conocimiento emocional y la habilidad para regular las emociones promoviendo un crecimiento emocional e intelectual” (Mayer y Salovey, 1997).

2. TEORIAS Y MODELOS DE IE

Seguramente si hemos escuchado hablar de la inteligencia emocional y sus potenciales efectos beneficiosos en el ámbito educativo, familiar, personal o laboral ha sido a la difusión que tuvo el concepto gracias a Goleman. Pero lo cierto es que este periodista del New York Times, que se basó en la idea inicial de los profesores Salovey y Mayer, dio una visión bastante diferente de lo que realmente era inteligencia emocional.




Su idea fue crear un libro divulgativo, que llegase al público y que resultase comercialmente rentable. Goleman utilizó sus conocimientos psicológicos, su experiencia periodística y la idea de Salovey y Mayer para crear una visión de la inteligencia emocional desvirtuada y que, si bien era de un sentido común aplastante, no gozaba de ningún soporte científico. En la actualidad existen diferentes acercamientos sobre IE, pero la impresión generalizada es que sólo conservan el nombre en común pues, por lo demás, se tratan de perspectivas bastante diferentes.

Actualmente el debate gira en torno a la naturaleza teórica de la que parten los modelos y no tanto en las implicaciones del concepto y su capacidad predictiva, ambas por otra parte, ya ampliamente demostradas. Autores como Salovey y Mayer caracterizan su modelo teórico como un modelo de habilidad, frente a los de Bar-On o Goleman que los consideran modelos mixtos o de personalidad. Para Mayer y Salovy, su modelo teórico concibe la IE como una inteligencia genuina basada en el uso adaptativo de las emociones en nuestra cognición de forma que el individuo pueda resolver problemas y adaptarse eficazmente al ambiente.




Además la IE defendida por Mayer y Salovey se evalúa mediante tareas de habilidad emocional de igual manera que el CI clásico se evalúa mediante tareas cognitivas como el Wechsler. En cambio los modelos, mixtos se centran en rasgos de comportamiento estables y variables de personalidad (i.e., empatía, asertividad, impulsividad, optimismo, etc.), así como otras variables sin ninguna constatadión de su verdadero vínculo con la IE (i.e, motivación y felicidad) y sus métodos de evaluación se centran en cuestionarios, escalas e inventarios que prporcionan un índice auto-percibido.

Finalmente, Goleman establece una distinción más específica de los tres modelos, distingue el modelo de Salovey y Mayer como un modelo de habilidad mental; la formulación de Bar-On como un modelo dentro del contexto de personalidad, específicamente como un "modelo del bienestar" y , por último, su propio modelo conceptualizado como una " teoría de ejecución" de competencias emcionales aplicado al mundo laboral y empresarial.

3. COMPONENTES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Tomando como pilar básico el modelo revisado de Mayer y Salovey (1997), se enumeran en orden ascendente las diferentes habilidades que integran el concepto, desde los procesos psicológicos más básicos ( percepción emocional) hasta los de mayor complejidad ( regulación de los estados afectivos).

Percepción, evaluación y expresión de las emociones: esta habilidad se refiere al grado en que los individuos pueden identificar convenientemente sus propias emociones, así como la percepción de los estados emocionales en otras personas, objetos, colores y diseños a través del lenguaje, el comportamiento, el sonido o la apariencia. Además también abarcaría la habilidad para expresar correctamente nuestros sentimientos y las necesidades asociadas a los mismos, así como la habilidad para discriminar entre expresiones emocionales honestas y deshonestas.

La emoción facilitadora del pensamiento: hace referencia a cómo las emociones facilitan el pensamiento al dirigir la atención a la información importante. Las emociones pueden ser una ayuda al facilitar la formación de juicio y recuerdos respecto a emociones. Además, las variaciones emocionales cambian la perspectiva fomentando la consideración de múltiples puntos de vista. Los diferentes estados emocionales favorecen acercamientos específicos a los problemas (p.e. la felicidad facilita un razonamiento inductivo)

Comprensión y análisis de las emociones: conocimiento emocional: abarcaría la capacidad para designar las diferentes emociones y reconocer las relaciones entre la palabra y el propio significado de la emoción, así como la habilidad para entender las relaciones entre las emociones y las diferentes situaciones a las que obedecen. Además, incluye la habilidad para comprender las emociones complejas y/o sentimientos simultáneos de amor y odio. Comprendería también, la habilidad para reconocer las transiciones de unos estados emocionales a otros.



Regulación reflexiva de las emociones: esta última habilidad incluiría la capacidad para estar abierto tanto a los estados emocionales positivos como negativos, así como la habilidad para reflexionar sobre emociones y determinar la utilidad de la información. Además abarcaría la capacidad para regular emociones propias y ajenas, moderando las emociones negativa e intensificando las positivas sin reprimir ni exagerar la información que comunican.

La Inteligencia Emocional no es el triunfo de la cabeza sobre el corazón, es la intersección de ambos, combinando afecto con cognición, emoción con inteligencia. Se trata de la cabeza trabajando codo con codo con el corazón.



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2 comentarios:

Brenda dijo...

Un reportaje fantástico.

Y para padres adoptivos es un tema de tantísima interés.

Creo que todos debemos empeñarnos en alzar nuestro cociente de IE para poder transmitir habilidades imprescindibles para nuestros hijos - sobre todo a la hora de digerir "su historia".

Estoy leyendo el libro (en inglés) "Como hablar para que los niños escuchen y escuchar para que los niños hablen" de Adele Faber y Elaine Mazlish (que tienen obras traducidas al español). Estoy impresionada con mi falta de sensibilidad a la hora de reconocer y validar los sentimientos de mis hijas.

Pero veo que estamos programados desde pequeños en la "no inteligencia emocional" y hay que trabajar para cambiar el chip.

Brenda
www.adopcionpordentro.blogspot.com
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Sendabide dijo...

Posiblemente no sea falta de sensibilidad si no falta de entrenamiento en esa habilidad.

Muchas gracias por tu visita y tu comentario.

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